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Archive for the ‘Poesía’ Category

Odio el 14 de febrero

febrero 14, 2011 1 comentario

El 14 de febrero mi auto nunca funciona,
hay un intenso olor a flores que,
me recuerda los funerales,
me decepciona,
odio lo rostros tristes de los que están solos,
y me dan asco los rostros felices de los que creen no estarlo.

Odio el 14 de febrero,
la gente en las calles,
los regalos,
los dulces en la oficina,
y los abrazos.

Me burlo de los demás y me deprimo,
me siento superior,
y en realidad me encuentro triste,
por mi realidad y porque olvido.

Olvido mis ilusiones y mis días de cupido,
olvido mis días sencillos
y la pasión sin compromisos.

Me queda mi odio y mi burla,
el comentario cáustico y desagraciado,
para llamar la atención,
para olvidar lo que he olvidado.

Categorías: Poesía

L’amour, l’amour, Michel Houellebecq

L’amour, l’amour

Dans un ciné porno, des retraités poussifs
Contemplaient, sans y croire,
Les ébats mal filmés de deux couples lascifs ;
Il n’y avait pas d’histoire.

Et voilà, me disais-je, le visage de l’amour,
L’authentique visage.
Certains sont séduisants ; ils séduisent toujours,
Et les autres surnagent.

Il n’y a pas de destin ni de fidélité,
Mais des corps qui s’attirent.
Sans nul attachement et surtout sans pitié,
On joue et on déchire.

Certains sont séduisants et partant très aimés ;
Ils connaîtront l’orgasme.
Mais tant d’autres sont las et n’ont rien à cacher,
Même plus de fantasmes ;

Juste une solitude aggravée par la joie
Impudique des femmes ;
Juste une certitude : «Cela n’est pas pour moi»,
Un obscur petit drame.

Ils mourront c’est certain un peu désabusés,
Sans illusions lyriques ;
Ils pratiqueront à fond l’art de se mépriser ;
Ce sera mécanique.

Je m’adresse à tous ceux qu’on n’a jamais aimés,
Qui n’ont jamais su plaire ;
Je m’adresse aux absents du sexe libéré,
Du plaisir ordinaire.

Ne craignez rien, amis, votre perte est minime :
Nul part l’amour n’existe.
C’est juste un jeu cruel dont vous êtes les victimes ;
Un jeu de spécialistes.

El amor, el amor

En una sala porno, jubilados jadeantes
Contemplaban, escépticos,
Los brincos mal filmados de parejas lascivas;
Sin ningún argumento.

He aquí, yo me decía, el rostro del amor,
El auténtico rostro.
Seductores, algunos; esos siempre seducen,
Los otros sobrenadan.

El destino no existe ni la fidelidad,
Mera atracción de cuerpos.
Sin apego ninguno, sin ninguna piedad,
Juegan y se desgarran.

Seductores algunos, por ende, codiciados,
Llegarán al orgasmo.
Hartos ya, tantos otros, no tienen ni siquiera
Deseos que ocultar;

Sólo una soledad que acentúa el impúdico
Goce de las mujeres;
Tan sólo una certeza: «Eso no es para mí»,
Pequeño drama obscuro.

Morirán es seguro algo desencantados,
Sin ilusiones líricas;
Practicarán a fondo el arte de despreciarse,
De modo bien mecánico.

A quienes nunca fueron amados me dirijo,
A quienes no gustaron;
A los ausentes todos del sexo liberado,
Del placer ordinario;

No temáis nada, amigos, mínima es vuestra pérdida:
No existe, no, el amor.
Es sólo un juego cruel cuyas víctimas sois;
Juego de especialistas.


(La poursuite du bonheur)

© Michel Houellebecq
Traducción de Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán

Categorías: Poesía

Aprendiendo

Jorge Luis Borges

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia
…entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno
aprende que el amor no significa acostarse y una
compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…

 

Que los besos no son contratos y los regalos no son
promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la
cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a
construir todos sus caminos en el hoy, porque el
terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
 
Y después de un tiempo uno aprende que si es
demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno
planta su propio jardín y decora su propia alma, en
lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
 
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno
realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno
aprende. Y aprende… y con cada día aprende.
 
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te
ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano
querrás volver a tu pasado.
 
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de
amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte,
puede brindarte toda la felicidad que deseas.
 
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de
esa persona sólo por acompañar tu soledad,
irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
 
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son
contados, y que el que no lucha por ellos tarde o
temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
 
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un
momento de ira pueden seguir lastimando a quien
heriste, durante toda la vida.
 
Con el tiempo aprendes que disculpar lo hace
cualquiera, pero perdonar es sólo de almas grandes.
 
Con el tiempo comprendes que aunque seas feliz con tus
amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
 
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia
vivida con cada persona es irrepetible.
 
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o
desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá
las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
 
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos
en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado
incierto para hacer planes.
 
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o
forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean
como esperabas.
 
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo
mejor no era el futuro, sino el momento que estabas
viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que
están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer
estaban contigo y ahora se han marchado.
 
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir
perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que
necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una
tumba, ya no tiene sentido.
 
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo…
 
Aprovecha tu tiempo, es muy escaso…
Categorías: Poesía

No cierres los ojos

No cierres los ojos corazón mío,
pues al abrirlos habrás perdido el brío,
no cierres los ojos corazón mío,
pues al cruzar la senda no habrá regreso, sólo olvido.

No cierres los ojos corazón mío,
o al abrirlos las estrellas se habrán ido,
y la obscuridad absoluta te hará sombrío.

No cierres los ojos corazón mío,
no habrá sueños cálidos ni habrá cantos,
en una bruma de ideas te hallarás perdido,
y de tus decisiones te sabrás arrepentido.

Categorías: Poesía

Sonnet XVIII

by William Shakespeare

Shall I compare thee to a summer’s day?
 
Thou art more lovely and more temperate:
 
Rough winds do shake the darling buds of May,
 
And summer’s lease hath all too short a date:
 
Sometime too hot the eye of heaven shines,
 
And often is his gold complexion dimm’d;
 
And every fair from fair sometime declines,
 
By chance or nature’s changing course untrimm’d;
 
But thy eternal summer shall not fade
 
Nor lose possession of that fair thou owest;
 
Nor shall Death brag thou wander’st in his shade,
 
When in eternal lines to time thou growest:
 
So long as men can breathe or eyes can see,
 
So long lives this and this gives life to thee.

 

¿Podría yo al estío compararte?

Es mayor tu belleza y tu templanza.

Viento intenso flores de mayo bate

y el verano se acaba sin tardanza

El ojo celeste o con fulgor brilla

o su dorada luz se desvanece;

y lo bello en su belleza declina,

por natura o azar desaparece.

Jamás morirá tu verano eterno,

ni tu belleza te ha de abandonar,

ni Muerte gala hará de ti en su seno,

pues en mis versos has de perdurar:

Mientras haya un hombre u ojos que vean,

vivirán mis versos que te recrean.

 

Categorías: Poesía

Bluebird

julio 14, 2008 1 comentario

there’s a bluebird in my heart that
wants to get out
but I’m too tough for him,
I say, stay in there, I’m not going
to let anybody see
you.

there’s a bluebird in my heart that
wants to get out
but I pur whiskey on him and inhale
cigarette smoke
and the whores and the bartenders
and the grocery clerks
never know that
he’s
in there.

there’s a bluebird in my heart that
wants to get out
but I’m too tough for him,
I say,
stay down, do you want to mess
me up?
you want to screw up the
works?
you want to blow my book sales in
Europe?

there’s a bluebird in my heart that
wants to get out
but I’m too clever, I only let him out
at night sometimes
when everybody’s asleep.
I say, I know that you’re there,
so don’t be
sad.
then I put him back,
but he’s singing a little
in there, I haven’t quite let him
die
and we sleep together like
that
with our
secret pact
and it’s nice enough to
make a man
weep, but I don’t
weep, do
you?

Charles Bukowski

Categorías: Poesía

Ultimos poemas

febrero 1, 2006 2 comentarios

Estos son los últimos dizque-poemas que he escrito…

Me gustaría.
Me gustaría saber escribir,
o tener tiempo para hacerlo,
aunque no sepa como.

Me gustaría dejar de llorar,
mirar por la venta y reírme de la gente,
de sus trabajos,
de sus autos,
de sus hijos,
de sus gimnasios.

En lugar de eso,
salgo por la puerta,
me subo a mi auto,
pienso en mi hijo,
me voy al trabajo
y en la noche sudo en un gimnasio.

Me gustaría no extrañar a nadie,
me gustaría no tener una hipoteca,
un teléfono,
un celular,
una cuenta en el banco,
un dolor de cabeza.

En lugar de eso,
te extraño cada día más,
te odio por eso,
te amo por eso,
te llamo por teléfono,
no contestas,
uso el celular,
no contestas,
me duele la cabezay el alma.

Odio el 14 de febrero

El 14 de febrero mi auto nunca funciona,
hay un intenso olor a flores que,
me recuerda los funerales,
me decepciona,
odio lo rostros tristes de los que están solos,
y me dan asco los rostros felices de los que creen no estarlo.

Odio el 14 de febrero,
la gente en las calles,
los regalos,
los dulces en la oficina,
y los abrazos.

Me burlo de los demás y me deprimo,
me siento superior,
y en realidad me encuentro triste,
por mi realidad y porque olvido.

Olvido mis ilusiones y mis días de cupido,
olvido mis días sencillos
y la pasión sin compromisos.

Me queda mi odio y mi burla,
el comentario cáustico y desagraciado,
para llamar la atención,
para olvidar lo que he olvidado.

Uñas de acrílico

Uñas de acrílico,
corazón de condominio,
huyendo de la moda,
deseando una boda.

Cabello teñido,
alma asustada por el olvido,
inteligencia desperdiciada,
presencia sentimental y certeza desconfiada.

Uñas de acrílico,
corazón que cambia de opinión
nuevas promesas,
nuevas alcobas,
promesas viejas,
memorias añejas.

Esperanzas falsas,
botas negras y altas,
manos blancas tocándolo todo,
uñas de acrílico,
tan sólo fuiste sexo idílico.

Ya no veo el futuro

Miro hacia adelante,
me da miedo y me detengo,
camino sin rumbo y ya no pienso,
avanzo por un delgado alambre,
recuerdo tus palabras
y el llanto me hace preso.

Prefiero vivir el momento,
sin planear,
sin recordar,
prefiero arriesgarme a prepararme,
prefiero el sufrimiento que viene
a la soledad de la sobriedad y del bienestar.

Extraño el momento de otro tiempo,
y sin embargo, ya lo olvido,
me duele cada día el esfuerzo de la vida,
y otra vez me aferro al momento,
al bocado de aire, a la mañana fría.

Ya no veo el futuro porque no existe,
porque me enseñaste que la vida es de un día.

Prefiero que todo sea incierto,
para no llorar por los que no han muerto,
y no perder lo que no he tenido todavía.

Soledad

La falta de pertenencia me duele,
me detiene,
no saber que hay en mis adentros,
no intuir lo que desean mis sentimientos,
no poder llorar y no poder callar.

Estoy solo porque así me siento,
aparentemente me acompañan y sin embargo,
no hay nadie que llene el vacío del llanto,
no hay nadie que endulce este mar amargo.

Estoy triste porque no hay otro remedio,
porque he aprendido que no debe el sufrimiento,
desvanecerse para convertirse en miedo,
no queda entonces sino resistir este tormento.

Astillas

Aún recuerdo en mis tristezas,
las contadas alegrías
que cual suaves astillas,
dejaran en mi cuerpo tus favores.

Aún recuerdo tu cabello sobre mi almohada,
tu suave mirada desconcertada,
al sentir como un golpe,
en tu vientre,
el mar ardiente,
de mi pasión desbordada.

Hoy que nos separa,
un invisible vidrio de decoro,
no me queda ya más nada,
que llorar por tu ausencia,
brillante como el oro.

Categorías: Poesía