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Archive for febrero 2009

El maestro Zen y el niño

febrero 26, 2009 1 comentario

 

Al cumplir los 14 años, al niño le regalan un caballo y todo el pueblo exclama “¡Excelente!”, pero el maestro zen dice “Veremos”.

A los dos años, el niño se cae del caballo y se rompe la pierna, todo el mundo exclama “¡Que terrible!”, pero el maestro zen dice “Veremos”.

Luego empieza una guerra y todos los jóvenes son enviados a combatir, excepto él por estar inválido y todos dicen “¡Estupendo!”.

Pero el maestro zen dice “Veremos”.

Categorías: Reflexiones

Hoy ten miedo de mí

Fernando Delgadillo

Hoy que llevo en la boca el sabor a vencido
Procura tener a la mano un amigo
Que cuide tu frente y tu voz

Y que cuide de ti, para ti tus vestidos
Y a tus pensamientos mantenlos atentos
Y a mano tu amigo

La importancia de verte
Morderte los labios
De preocupación
Es hoy tan necesaria
Como verte siempre
Como andar siguiéndote con la cabeza
En la imaginación

Porque ¿sabes? y si no lo sabes no importa
Yo sé lo que siento, yo sé lo que cortan
Después unos labios

Esos labios rojos y afilados
Y estos puños que tiemblan de rabia
Cuando estás contenta
Que tiemblan de muerte
Si alguien se te acercara a ti

Hoy procura que aquella ventana
Que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada
Porque no vaya ser yo el viento de la noche
Y te mida y recorra la piel con mi aliento
Y hasta te acaricie y te deje dormir

Y me meta en tu pecho y me vuelva a salir
Y respires de mí

O me vuelva una estrella y te estreche en mis rayos
Y todo por no hacerme un poco de caso
Ten miedo de mayo
Y ten miedo de mí

Porque no vaya a ser que cansado de verte
Me meta en tus brazos para poseerte
Y te arranque las ropas y te bese los pies
Y te llame mi diosa y no pueda mirarte
De frente y te diga llorando después

Por favor tenme miedo
Tiembla mucho de miedo mujer
Porque no vaya a ser

Categorías: Música

Amazing

Aerosmith

I kept the right ones out
And let the wrong ones in
Had an angel of mercy to see me through all my sins

There were times in my life
When I was goin’ insane
Tryin’ to walk through
The pain

When I lost my grip
And I hit the floor
Yeah,I thought I could leave but couldn’t get out the door
I was so sick and tired
Of livin’ a lie
I was wishin that I
Would die

It’s Amazing
With the blink of an eye you finally see the light

It’s Amazing
When the moment arrives that you know you’ll be alright

It’s Amazing
And I’m sayin’ a prayer for the desperate hearts tonight

That one last shot’s a Permanent Vacation
And how high can you fly with broken wings?

Life’s a journey not a destination
And I just can’t tell just what tomorrow brings

You have to learn to crawl
Before you learn to walk
But I just couldn’t listen to all that righteous talk, oh yeah

I was out on the street,
Just tryin’ to survive
Scratchin’ to stay
Alive

Desperate hearts, desperate hearts

Categorías: Música

Obtener el rol de un usuario de CRM 3.0 desde el cliente

function getUserId() {
    try
    {
        var command = new RemoteCommand("SystemUser", "WhoAmI", "/MSCRMServices/");
        var oResult = command.Execute();
        if (oResult.Success){
            return oResult.ReturnValue.UserId;
        }
    }
    catch(e){
        alert("Error al obtener el Id del usuario");
    }
    return null;
} 

function getUserRoles(userId) {
    try
    {
        var command = new RemoteCommand("UserManager", "GetUserRoles");
        command.SetParameter("userIds", "<guid>" + userId + "</guid>");
        var oResult = command.Execute();
        if (oResult.Success){
            return oResult.ReturnValue;
        }
    }
    catch(e){
        alert("Erorr al obtener los roles del usuario" + userId.toString());
    }
    return null;
} 

function userHasRole(userId, roleName){
    result = getUserRoles(userId);
    if (result != null){
        var oXml = new ActiveXObject("Microsoft.XMLDOM");
        oXml.resolveExternals = false;
        oXml.async = false;
        oXml.loadXML(result);
        roleNode = oXml.selectSingleNode("/roles/role[name='" + roleName + "']");
        if (roleNode != null){
            if (roleNode.selectSingleNode("roleid[@checked='true']") != null)
                return true;
        }
    }
    return false;
} 

function currentUserHasRole(roleName){
    userId = getUserId();
    return userHasRole(userId, roleName);
} 

if(currentUserHasRole('Administración de ventas')){
        crmForm.all.ks_prorroga.Disabled=false;
}
else{
    crmForm.all.ks_prorroga.Disabled=true;
}

La noche oscura del alma

 

Después de que murió mi hijo estuve en terapia con Pedro, mi psicólogo por llamarle de alguna forma, la principal enseñanza que él me dejó es la idea de que el sufrimiento lejos de ser una castigo es una enseñanza, siempre que en ese sufrimiento que nos toca vivir encontremos sentido.

Sería muy difícil para mí explicar el sentido del sufrimiento pero a un nivel que no puedo expresar con palabras siento que lo entiendo.

En alguna sesión Pedro mencionó algo “… eso que vivieron es la noche oscura del alma…” he estado recordando estas palabras y me encontré algunas cosas que llamaron mi atención al respecto.

San Juan de la Cruz desarrolló su doctrina en base al término noche oscura y hay un poema suyo al respecto.

Las cosas que leí están plagadas de los conceptos católicos de las pruebas que Dios nos pone para purificarnos y cosas por el estilo obviamente por provenir de un santo católico.

Al margen de mis ideas en contra de los conceptos del Dios bueno y el Diablo malo, de las pruebas y las tentaciones, me parece un tema de lo más interesante porque explica de alguna forma mi sentimiento de que el sufrimiento tiene sentido y que en efecto viví mi noche oscura del alma con mi hijo y tal vez aún no he salido de ella y más aún tal vez nunca lo haré, pero ya no tengo tanto enojo porque sé que todo lo que pasa tiene que pasar, para un bien mayor que tampoco entiendo pero que puedo sentir que existe.

El uso del símbolo de la noche consiste en la idea de continuidad, de la terminación de los límites, del vacío y de la soledad, yo mismo viví todo esto en el hospital mientras mi hijo moría lentamente sin que nada ni nadie pudiera hacer algo para evitarlo, fue en esas noches cuando sentí que Dios estaba contra mí que me estaba castigando, que me estaba poniendo a prueba o que me había puesto a prueba y había fracasado y el dolor que sentía era la consecuencia. Pero Juan sostiene que nada en el amor es oscuro o destructivo, pero por quienes somos y por la purificación que necesitamos se experimenta el amor como oscuro.

Después me di cuenta de mi vanidad idiota, creer que Dios sería capaz de torturar a un niño inocente para castigarme era nada más que mi narcisismo llevado a niveles tan absurdos como ese.

Juan de la Cruz asegura que el amor de Dios está en algún lugar, presente en medio de los desechos de la vida pero que inicialmente no será experimentado como amor, yo entiendo esto como lo que mencionaba al principio, de alguna forma hay sentido en el sufrimiento pero estamos tan escondidos en el ego que  apreciamos todo como castigo y como dolor y no somos capaces de ver el amor y el sentido que nos dan estas experiencias.

Obviamente no hablo del amor como lo entiende la mujer golpeada por un marido imbécil que después de humillarla, de alguna manera estúpida la convence de perdonarlo con argumentos en los que el amor no es más que una palabra de la que se abusa y que funciona como arma para someter a una persona frágil que no quiere mas que ser amada.

Me daría tristeza pensar que alguien leyera esto y la única conclusión que tuviera fuera algo así como “entonces, me pega porque me quiere”.

Pero, sin embargo y de una manera que no se puede entender hasta que se siente, el motor del sufrimiento es el amor y cada quien juega el papel que le toca para experimentarlo, tomemos como ejemplo el caso de Judas, ¿no sería cierto que sin él, el amor de Jesús se experimentaría de una forma completamente diferente?

No se trata creo, de quién durante este sufrimiento nos ama y quién nos hace sufrir, al final cada cual si tiene paciencia, confianza y perseverancia, como aconseja Juan, entenderá porqué vivió o está viviendo su noche oscura.

Lo más grave sería solucionar o sanar esta condición de forma artificial y es absurdamente lo que la mayoría de la gente que nos “quiere” intenta hacer con nosotros, terapias ocupacionales para olvidar nuestros problemas, volverse a subir al caballo lo más pronto posible, enamorarnos otra vez aunque sea del primero que pasa, emborracharnos, drogarnos, dormir, endurecernos para no sentir, etc.

Juan aconseja enfrentar la condición, entrar en ella hasta el fondo, yo diría: vivirla, llorarla, morderla, patearla… con paciencia, con buen talante como dice Victor Frankl, y allí donde el corazón esté luchando con más fuerza estar atentos a la llegada del amor, qué se presenta a veces de las formas más extrañas.

No siempre lo más álgido de la lucha es evidente, no siempre es cuando el problema esta ahí de una forma cien por ciento comprobable, a veces la lucha más fuerte es cuando en apariencia el sufrimiento terminó y valientemente decidimos salir de nuestra depresión, a veces esa es la verdadera lucha y pareciera que los eventos anteriores tuvieron como único objetivo llevarnos a ese punto, para encontrarnos de pronto con el amor.

Insisto en mi idea de que el sufrimiento no es castigo y no trato con esto de minimizarlo ni de enaltecerlo, no creo que sea el único camino para que despierte en nosotros ese amor que no vamos a recibir de nadie si no viene antes de nuestro interior y que no vamos a poder dar a nadie si no es antes para nosotros mismos. No, no creo que sea el único camino ni que sea el mejor pero es el único que yo he experimentado.

Y ahora te despiertas en mi corazón, donde en secreto moras, escribió Juan de la Cruz. Pero rápidamente se corrige y dice que no fuiste "tú" quien se despertó, sino que fui yo quien despertó al amor siempre presente y siempre a mi alcance.

Categorías: Reflexiones

Si Dios existiera

 

Si Dios existiera le pediría:

Volver a ver a mi hijo.

Fuerza para no dañar a la gente que amo.

Sabiduría para protegerte sin mentirte.

Coraje para renunciar a lo que no quieras darme.

Conformarme con lo que tengo mientras lo tenga.

No compararme con nadie ni con mi pasado, haya sido bueno o malo.

No esperar nada del futuro que no existe.

Poder renunciar a mis necesidades a cambio de tu felicidad.

Seguir soñando.

Morir antes de convertirme en un villano.

FÉ…

Categorías: Reflexiones

Es imposible no terminar siendo como los otros creen que uno es

Ha sido tanto el tiempo y el esfuerzo invertidos en formar mi coraza hacia los demás que creo que terminé por convencerme yo también de ser lo que todos creen que soy… un solitario y engreído payaso.

Mi necedad por alejar a las personas me dejó con un palmo de amigos que también poco a poco se van, hartos de mi sarcasmo e ironías.

No siempre he sido así, hubo un tiempo en el que creía fielmente en los principios elementales de una vida feliz:

  1. Estudiar una carrera.
  2. Formar una red de contactos útiles en lugar de una red de amigos inútiles.
  3. Ser exitoso en el trabajo, es decir, ganar mucho dinero, ser el jefe, etc.
  4. Comprar una casa.
  5. Sembrar un árbol.
  6. Viajar por el mundo, ir por lo menos una vez al año a un lugar que no se ha visitado antes.
  7. Buscar y encontrar a la mujer perfecta.
  8. Casarse con la mujer perfecta.
  9. Tener hijos.
  10. Formar hijos perfectos.
  11. Respetar y mantener a tu padre y madre… y a los de la mujer perfecta.

Afortunadamente los eventos de mi vida me han llevado a la conclusión de que nada de eso es real, es todo simplemente un juego, con reglas tan banales como cualquier otro, como el fútbol por ejemplo: no te salgas de la cancha, no toques el balón con las manos… llega a la meta.

Para qué sirve todo esto sino para jugar… el éxito o el fracaso en cualquier juego depende de la habilidad que tengamos para jugarlo y ésta a su vez de que tan bien fuimos entrenados para jugar.

Pero ¿todo esto tiene sentido? yo digo que no.

El sentido no está en los juegos que jugamos ni en los caminos que escogemos. El sentido está dentro de nosotros y para llegar a él hay que atravesar una coraza que desgraciadamente se hace cada vez más gruesa con nuestro empeño en seguir las reglas que hemos decidido cumplir en pos de una felicidad que parece siempre inalcanzable y que en consecuencia nos llena de frustración.

Y cada nuevo éxito, al igual que cada nuevo fracaso, nos cubre con una nueva capa de lodo que se seca y se hace piedra, haciéndonos olvidar lo que somos, a lo que venimos a este mundo.

Por lo regular son las grandes desgracias de nuestras vidas los únicos eventos que nos quiebran, que fracturan esas capas sobrepuestas de éxitos y fracasos… Y claro como nadie nos enseña a manejar semejantes situaciones no atinamos más que a deprimirnos, a perdernos, a maldecir, a negar y renegar por lo que nos pasa.

De éstas crisis lo único que nos queda al final son nuevas corazas, nuevas reglas, “nunca volveré a llorar”, “nunca me volveré a enamorar”, “nunca volveré a creer”, “nunca volveré a mostrar mis sentimientos”, “siempre desconfiaré”, “siempre tendré miedo”, “siempre seré fuerte”, “siempre seré el primero en irse”, “engañaré antes de que me engañen”…

Y nos formamos una imagen adhoc. Y empezamos a actuar de acuerdo a nuestra nueva apariencia, sin importar que de vez en cuando, en nuestro interior algo nos pida llorar, algo nos pida creer, algo nos pida ilusionarnos… “there’s a bluebird in my heart that, wants to get out, but I’m too tough for him… y que nadie puede ver.

Y así, inevitablemente la gente nos empieza a catalogar, nos pone la etiqueta que nos identifica como peligrosos, como personas a las que no es bueno acercarse, nos convertimos en la manzana podrida que hay que sacar del costal y nos quedamos solos.

Hasta que en nuestra soledad, sin nadie para ver en nuestro interior, nos convertimos poco a poco en lo que la gente cree que uno es.

Categorías: Reflexiones